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Frutos de Otoño

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Colección de 777 pensamientos nacidos de la experiencia de una larga vida, de lecturas y de vivencias que se convierten en luz del espíritu y profecias para el camino espiritual.

Ed CCS, 203 p.
Autor: Maximiliano Calvo.

Primera edición, 2003. Segunda edición, 2003.

 

 Frutos de Otoño

 

1         Sólo el hombre perfectoconoce el equilibrio entre la palabra y el silencio y es capaz de mantenerse enél.

2         La envidia -osteoporosisdel espíritu- es capaz de destruir la estructura espiritual más robusta encuanto se le abre un resquicio

3         Cuando el cielo estácubierto de nubes, nadie protesta porque no puede ver lo que hay por encima deellas; pero con mucha frecuencia protestamos porque no podemos ver lasrealidades espirituales y celestiales a través de la nube mucho más opaca delpecado.

4         Controlar las fieras quehabitan el zoológico de la carne es un trabajo que dura toda la vida, pues,aunque se llegue a controlarlas, hay que permanecer vigilantes, porque encualquier momento pueden despertar y reaccionar salvajemente.

5        Elhombre humilde logra que Dios camine a su lado sin que él se dé cuenta.

6         Elvalor de la persona consiste en que el Padre nos ha creado individualmente, comodon único y diferente en honor de su Hijo y para su hijo. ¡Si seremosimportantes! ¡Si seré yo importante!

7         ¡Quéincomprensible es a veces tu modo de hacer las cosas, Señor! Tantos años debatallas espirituales con victoria tuya siempre, pero también de guerrainacabada hasta que llegue tu día. Entonces, todo será fácil y rápido,porque tú dirás: «Basta» o algo parecido, y todo se habrá acabado.

8         Eltiempo viene despacio, los días se van volando, los hombres matan los años, lahistoria los va enterrando.

9         Cuandoel Señor nos muestra la verdad de nuestro corazón necesitamos clamarle como elsalmista. En primer lugar: «Tenme piedad, oh Dios, según tu amor» (Sal51,3). Ensegundo lugar: «Crea en mí, oh Dios, un co­razón puro; un espíritu firmedentro de mí renueva» (Sal51,12). Ydespués ya podemos alabarle diciendo: «Te Deum laudamus».

10      Elamor de Dios nos pide conversión, aceptación y adaptación:

·       conversión,que significa volver a casa, al amor primero

·       aceptacióndel mismo en fe, porque no lo en tendemos;

.        y adaptación, porque el amor de Dios se manifiesta al modo de Dios, que esbastante diferente al nuestro.

11      Lasantidad es el proyecto final de Dios para el hombre, pero no puede llevarlo acabo mientras nos empeñamos en que comparta nuestro corazón con algunos ídolosque no nos atrevemos a hacer añicos.

12      Reconozco, Señor, que mi corazón nunca podrá llegar a ser una moradadigna de ti, pero ¿me enseñarás a hacer de él una morada al menos norechazable?

 
INDICE
Amodo de invitación  5
Introducción 9
Pensamientos   11