Objetivos
El hombre de hoy cree que lo sabe todo y que nadie hay por encima de él, pero no es así. Dios conoce el pasado, el presente y el futuro. Dios conoce las obras de los hombres y también su corazón, sus deseos, sus intenciones, sus juicios. Debemos acercarnos a Dios con confianza, pues nos conoce mejor que nadie.
Reflexión