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Objetivos

Descubrir que Jesús ha venido a llamar a los pecadores, como nosotros. Descubrir que Jesús quiere a todas las personas. Aprender de Mateo que se levantó de inmediato cuando Jesús le llamó para ser su discípulo y le siguió.

Reflexión

En el tema 3 titulado "Jesús llama a los apóstoles" recordamos cómo Jesús eligió a 12 discípulos que iban a ser muy especiales para Él. Estos doce iban a acompañar a Jesús a todas partes, iban a escuchar sus enseñanzas, ver sus milagros, serían amigos íntimos de Jesús y luego Jesús les daría una gran misión: hacer a otros hombres discípulos y anunciar su Palabra. ¿A quién eligió Jesús? [...] Los primeros fueron pescadores, personas con una profesión de los más común, de lo más normal en aquella época. Luego eligió a un personaje un tanto extraño, a un recaudador de impuestos. ¿Quién sabe cómo se llama? [...] Mateo. Jesús tiene unas elecciones muy raras. Elige para ser su discípulo a alguien que tiene una profesión que a la gente no le gusta. Los que eran recaudadores de impuestos eran publicanos y tenían fama de avariciosos, de injustos, de tener pocos amigos. Es normal. Imaginad que habéis ahorrado 40 euros y queréis compraros unas deportivas y un juego. Cada cosa cuesta 20 euros, pero tenéis que pagar los impuestos: 5 euros por cada cosa. ¿Qué ocurre? Que no os llega el dinero. Así que no os gusta que os cobren impuestos. Y además en tiempos de Jesús, los recaudadores se quedaban con parte del dinero o pedían más de lo que marcaba la ley. Pero a Jesús sí que le "gusta" Mateo. Jesús no discrimina a las personas por el oficio que tengan, no mira si son ricas o pobres, si están sanas o enfermas, si son sabias o torpes... Jesús quiere a todos por igual. Y lo demuestra eligiendo para ser su discípulo a un "recaudador de impuestos" al que la gente trata de injusto y pecador, y que posiblemente lo sea. ¿Tú discriminas a tus compañeros de clase? [...] ¿Tú te harías amigo de alguien "diferente", de alguien que consideres "inferior" a tí? [...]

Jesús se acerca a Mateo y..."al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme.» Él se levantó y le siguió." (Mt 9,9). Mateo oye la llamada de Jesús que le dice "sígueme". ¿Qué pensaría Mateo? [...] "Yo no puedo seguirte, tengo que cobrar impuestos y atesorar todo este dinero" o "Con el buen trabajo que tengo, ¿cómo voy a dejarlo?" o "Estoy muy cómodo aquí sentado cobrando impuestos, ves a llamar a otro"... ¡No! Mateo se levantó y le siguió. Se levantó. Yo me imagino a Mateo, dejando todo en la mesa sin recoger, dando un salto de la silla, saliendo de su oficina y andando hacia Jesús. Se levantó de inmediato. ¿Cuántas veces nos llama Jesús y nos hacemos los perezosos? [...] Tal vez estamos acomodados, apegados a la televisión, a los juegos de ordenador o las videoconsolas o la cama o... y no nos levantamos para hacer oración, para escuchar la Palabra de Dios, para ayudar al compañero o a nuestra madre, para jugar con nuestro hermano, para estudiar, para... Para, en definitiva, seguir a Jesús haciendo lo que Él quiere que hagamos. Mateo se levantó y siguió a Jesús. Y al seguir a Jesús cambió su corazón como Zaqueo, cambió su vida, como todo aquel que era curado por Jesús.

Después Jesús se fue a comer a casa de Mateo "Y sucedió que estando él a la mesa en la casa, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos. Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?» Mas él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal. Id, pues, a aprender qué significa: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores»" (Mt 9, 10-13) La gente habla mal de Jesús porque come con publicanos y pecadores, como Mateo. Pero Jesús responde con una gran lección: "No he venido a llamar a justos, sino a pecadores". Jesús ha venido a llamar a los pecadores, a sanar a los que están enfermos, a dar fortaleza a los débiles. Jesús ha venido a llamarte a ti, sabe que eres pecador, que en ocasiones te sientes débil... pero que quieres seguirle como lo hizo Mateo. Jesús ha venido a llamar a los que necesitan un médico, como tú y como yo. Un médico que cura las enfermedades del cuerpo, del alma y del espíritu.

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