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Objetivos

Saber que Jesús eligió a doce apóstoles para que aprendieran, para que fueran testigos y continuaran la obra de evangelización. Comprender que esos hombres lo dejaron todo y le siguieron. Expresar nuestro deseo de seguir a Jesús.

Reflexión

Vimos en el primer tema cómo Jesús se había hecho un hombre famoso, la gente le seguía, querían escuchar sus palabras. Su mensaje era diferente; hablaba de conversión, de perdón, de compasión, de amor... ¿Qué nombre reciben estas personas que siguen a Jesús? [...] Son los discípulos. Pero Jesús necesitaba algo más, tenía que formar "un equipo de discípulos" que estuvieran muy bien entrenados, que le conocieran bien, que aprendieran todo sobre el Hijo de Dios, que fueran sus continuadores.

Cuando vosotros jugáis al fútbol o al baloncesto, no jugáis solos, necesitáis un equipo. Para formar un equipo de fútbol hacen falta como mínimo 10 jugadores y el portero. Para formar un equipo de baloncesto hacen falta 5 jugadores por lo menos. Si vosotros tuvierais que formar un equipo deportivo ¿a quién elegiríais? [....] Si tuvierais que formar un equipo para hacer un trabajo de naturaleza en la escuela ¿a quién elegiríais? [...] Lo más lógico es elegir a aquellos que creemos que mejor lo van a hacer, a los que más capacidades tienen,... porque todos queremos ganar y hacerlo bien. Jesús no elige así. Jesús no nos elige porque seamos los mejores. Jesús también tuvo que elegir su "equipo" y estaba formado por los 12 discípulos, que conocemos como APÓSTOLES. Jesús oró mucho a su Padre Dios antes de elegirlos, pues era una elección muy importante: "Por aquellos días, se fue él al monte a orar y se pasó la noche en la oración de Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles" (Lc 6, 12–13). Aquí Jesús nos da una lección: antes de tomar una decisión importante hay que orar. Veamos cómo sucedió.

"Caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando la red en el mar, pues eran pescadores, y les dice: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres.» Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llamó. Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, le siguieron." ( Mt 4, 18-22) Jesús eligió primero a cuatro pescadores: Simón, Andrés, Santiago y Juan. ¡Qué elección tan rara! Eligió a unos hombres buenos, trabajadores, humildes, sin estudios especiales y sin ninguna influencia en la sociedad. Y les dice: "venid conmigo". Y ellos aceptan la invitación, aceptan seguir a Jesús, aceptan un reto arriesgado, aceptan un nuevo oficio "ser pescadores de hombres". ¿Qué pensarían? [...] Seguramente se preguntarían qué oficio era ese. Los pescadores sacan a los peces del mar. Los pescadores de hombres sacan a los hombres del camino equivocado para llevarlos a Dios.

Simón, Andrés, Santiago y Juan no le pusieron excusas a Jesús. No dijeron es que ahora estoy arreglando estas redes que están rotas, luego voy, es que mañana tenemos una gran pesca, es que mi padre necesita ayudantes, es que estoy muy a gusto así y no quiero cambiar, es que... No le ponen ninguna excusa, ni siquiera le dijeron "me lo pienso y mañana te contesto". No, el evangelista dice: "al instante le siguieron".

Jesús también nos elige a nosotros. Nos elige porque nos quiere, no porque seamos más listos, no porque tengamos muchas habilidades, no porque seamos hijos de alguien importante. Se ha fijado en ti y en mí y Él sabrá por qué. Jesús te hace una pregunta muy concreta: ¿quieres seguirme? [...] ¿Quieres ser mi discípulo? [...] ¿Quieres ser mi ayudante en la construcción del Reino de Dios? Mira que hay mucho trabajo por hacer y te necesito. Necesito tu vitalidad, tu energía, tu sinceridad, tu imaginación, tu oración.... Jesús está esperando una respuesta. Sólo puede ser sí o no. Él conoce nuestras limitaciones, como también las tenían los apóstoles, pero sólo quiere que pongamos toda nuestra voluntad en marcha y que dejemos al Espíritu Santo capacitarnos. El Espíritu Santo es el que nos da las capacidades y suple nuestras limitaciones.

Después Jesús llamó a Felipe. "Al día siguiente, Jesús quiso partir para Galilea y encuentra a Felipe. Y Jesús le dice: ‘Sígueme’. Felipe era de Betsaida, de la ciudad de Andrés y Pedro (Jn 1,43-44).

Jesús también llamó a Tomás, Bartolomé, Tadeo, Judas, Santiago el hijo de Alfeo, Mateo y Judas el que lo iba a traicionar. Fijaos, Jesús eligió a Judas aun sabiendo que le iba a fallar, que le iba a entregar a los soldados que le apresaron y mataron. A nosotros también nos elige aunque sabe que no somos "perfectos".

Ya tenía a sus doce apóstoles, a los que iba a entrenar a fondo durante tres años. Los discípulos acompañaban a Jesús, escuchaban sus enseñanzas, veían asombrados sus milagros, cómo curaba a los enfermos y ... todo lo que vamos a ver en estos temas.

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