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Objetivos
 
Descubrir que Dios está deseando bendecir a los que le obedecen.
 
Reflexión
 
La Palabra de Dios está llena de bendiciones y de promesas para aquellos que escuchan la voz de Dios y la obedecen. Dios quiere bendecirnos. Bendecir es hablar bien de alguien, es elogiar a alguien. Dios tiene muchas formas de bendecir; por ejemplo: te hará prosperar en tu trabajo, traerá felicidad a tu casa y a tu familia, dará salud, paz, victoria sobre los enemigos,… ¡Vamos a descubrirlas!
 
Cuando Dios da a los hijos el mandamiento de obedecer a sus padres, también les promete una recompensa. ¿Sabes cual? […] Honra a tu padre y a tu madre, como te lo ha mandado... para que… seas feliz en la tierra” (Dt 5,16). Dios te promete felicidad si honras y obedeces a tu padre y a tu madre. ¿Quieres apropiarte de la felicidad que Dios te promete? […] “Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahvé, tu Dios, te va a dar” (Ex 20,12). Dios te promete muchos días de vida sobre la tierra. ¿Quieres apropiarte de todos esos días de vida? […] Dios dice: “Honra a tu padre de palabra y obra, para que su bendición llegue hasta ti” (Si 3,8). Dios te promete bendición y eso sólo puede ser algo bueno, porque bendecir es decir bien de alguien. Dios sólo te pide que honres a tu padre y a tu madre y sus promesas de bendición se cumplirán, porque Dios no miente y cumple lo que promete.
 
Y hay más bendiciones si cumples los mandamientos de Dios, ya sabes, todos los que aprendimos el curso pasado. “Y si tú escuchas de verdad la voz de Yahvé tu Dios, cuidando de practicar todos los mandamientos que yo te prescribo hoy, Yahvé tu Dios te levantará por encima de todas las naciones de la tierra, y vendrán sobre ti y te alcanzarán todas las bendiciones siguientes, por haber escuchado la voz de Yahvé tu Dios. Bendito serás en la ciudad y bendito serás en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu suelo, y el fruto de tu ganado, el parto de tus vacas y las crías de tus ovejas. Bendita tu cesta y tu artesa… Yahvé mandará a la bendición que esté contigo, en tus graneros y en tus empresas, y te bendecirá en la tierra que Yahvé tu Dios te da… Yahvé te pondrá a la cabeza… si escuchas los mandamientos de Yahvé tu Dios, que yo te prescribo hoy, guardándolos y poniéndolos en práctica, si no te apartas ni a derecha ni a izquierda de ninguna de estas palabras que yo os prescribo hoy, yendo en pos de otros dioses a servirles” (Dt 28,1-5.8.13-14). Dios bendice haciendo prosperar tu trabajo, que en el Antiguo Testamento era la agricultura y la ganadería. Dios trae bendición a todas las empresas que realices. ¿Cuál es tu empresa? […] Estudiar; pues Dios bendecirá tus estudios. Dios bendice económicamente. Dios bendice el fruto de tu vientre, que son los hijos, la descendencia.
 
“Daréis culto a Yahvé, vuestro Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Y yo apartaré de ti las enfermedades. No habrá en tu tierra mujer que aborte ni que sea estéril; y yo colmaré el número de tus días” (Ex 23,25-26). Si damos culto a Dios, si le escuchamos y obedecemos, apartará de nosotros las enfermedades y nos dará muchos días de vida.
 
“¡Dichosos los que temen a Yahvé y recorren todos sus caminos! Del trabajo de tus manos comerás, ¡dichoso tú, que todo te irá bien! Tú esposa, como parra fecunda, dentro de tu casa; tus hijos, como brotes de olivo, en torno a tu mesa. Con tales bienes será bendecido el hombre que teme a Yahvé” (Sal 128,1-4). El hombre que teme a Dios, que obedece a Dios, será bendecido y todo le irá bien.
 
Si vivimos obedeciendo a Dios, él nos protegerá: “El temor del Señor es un paraíso de bendición, protege más que cualquier otro escudo”Nos da el Espíritu Santo: Y nosotros somos testigos de estos hechos, y también el Espíritu Santo que ha dado a los que le obedecen” (Hch 5,32). Y si obedecemos es que nos dejamos guiar por el Espíritu Santo y entonces Dios nos bendice llamándonos hijos de Dios: “En efecto, todos los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios son hijos de Dios” (Rm 8,14). (Si 40,27).
 
Está en tus manos, déjate bendecir por el Señor.
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