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17. Los beneficios de la obediencia (I)

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Objetivos

 

Descubrir los beneficios de la obediencia en los modelo de Jesucristo y Abraham.
 
Reflexión
 
Obedecer es confiar en aquellos a los que obedecemos. Obedecer es demostrar que amamos a Dios y a su hijo Jesucristo. Dice Jesús: “Si me amáis, guardareis mis mandamientos” (Jn 14,15). Obedecer exige voluntad y disciplina, pero obedecer también trae una recompensa, una bendición, un beneficio. El primer beneficio que nos trae es conseguir el hábito de obedecer. Es como cuando aprendiste a lavarte los dientes, al principio tus padres te tenían que repetir “después de comer hay que lavarse los dientes”, pero más tarde, con voluntad y con repetición de la misma actividad adquieres el hábito de lavarte los dientes detrás de cada comida. Y si aprendes a lavarte los dientes evitarás las caries. Pongamos otros ejemplos. Cuando estudias, tu recompensa es un aprobado o un sobresaliente. Cuando te vas a dormir pronto, tu recompensa es que a la mañana siguiente estás más descansado y con más energías. Cuando tus padres te dicen que te abrigues porque hace frío, la recompensa es no coger un resfriado. Cuando cumples con las normas de tráfico, el beneficio es disminuir la probabilidad de tener un accidente [Poned más ejemplos].
 
Jesús obedeció a su Padre Dios y su obediencia trajo grandes beneficios para todos los hombres. ¿Qué le pedía Dios a Jesús? […] La voluntad de Dios era que Jesús muriera en la cruz para salvar a todos los hombres. Jesús conocía su misión y quería cumplirla, quería obedecer a su Padre Dios, aunque sabía que iba a sufrir. Jesús justo antes de morir “dijo: ‘Todo está cumplido’. E inclinando la cabeza entregó el espíritu” (Jn 19,30). Todo está cumplido: Jesús ha cumplido, ha obedecido al Padre. La misión no ha sido fácil, pero ha cumplido. Y su obediencia trae grandes beneficios:
-                 La salvación de los hombres: “Y aún siendo Hijo, por los padecimientos aprendió la obediencia; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen” (Hb 5, 8-9). Jesús nos salvó de las consecuencias del pecado y del Maligno. Ver tema 7, “Jesús me salva” del curso 2003-2004.
-                 El perdón de los pecados. En la última cena dice Jesús: “Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados” (Mt 26,28). Y san Pablo dice: “Cristo murió por nuestro pecados” (1 Co 15,3); significa que por él han sido perdonados y borrados nuestros pecados, él ha pagado la factura que teníamos pendiente con el Padre y en consecuencia “estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo” (Rm 5,1).
-                 La sanación de nuestras enfermedades: “¡Y con todo eran nuestras dolencias las que él llevaba y nuestros dolores los que soportaba! Nosotros le tuvimos por azotado, herido de Dios y humillado. … Él soportó el castigo que nos trae la paz, y con sus cardenales hemos sido curados” (Is 53,4-5).
-                 La vida eterna: “Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca sino que tenga vida eterna” (Jn 3,16).
 
Todo esto habríamos perdido si Jesús no hubiera obedecido y cumplido el plan de su padre Dios. ¿Te lo imaginas? […] Ahora, y gracias a él, son tuyas la bendición del perdón de los pecados, de la vida eterna, de la sanación y la salvación.
 
 Todos conocéis a Abraham, ¿verdad? Abraham obedeció a Dios cuando Dios le pidió que sacrificara a su hijo único. Abraham confió en Dios, Abraham amaba a Dios y por eso, sin entender lo que Dios le pedía, le obedeció: “Y el Ángel de Yahvé llamó a Abraham por segunda vez desde el cielo y le dijo: “Por mi mismo juro, oráculo de Yahvé, que por haber hecho esto, por no haberme negado a tu hijo, tu único, yo te colmaré de bendiciones y acrecentaré muchísimo tu descendencia como las estrellas del cielo y como las arenas de la playa, y se adueñará tu descendencia de la puerta de sus enemigos. Por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra, en pago de haber obedecido tú mi voz” (Gn 22,15-18). ¿Cuál es la bendición que Dios promete a Abraham por haber obedecido? […] Dios le dice que le dará una gran descendencia. Dios le dará nietos, biznietos, tataranietos y mucho más.
 
Jesús está deseando bendecirte, con bendiciones que puedes tocar ahora en la tierra y con bendiciones espirituales como la vida eterna. ¡Ánimo!, lo que Jesús te pide cumplir y obedecer, podrás hacerlo. No te va a pedir más de lo que puedas hacer, él te conoce mejor que nadie. Jesús no te pide que hagas lo que él hizo, él era el hijo de Dios. Jesús te pide lo que es propio de tu edad y tú sabes muy bien lo que es.
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