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Estimados lectores,

La fundación Palabra de Vida continúa este curso con nuevos temas en la sección “Dejad que los niños se acerquen a mí” (Mt 19,14), para aprender y conocer todo lo que Dios

quiere de nosotros. Dios nos “ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor” (Ef 1,4). ¡Qué honor!, Dios te ha elegido, te ha llamado por tu nombre ya desde antes de que nacieras y te dice que seas santo. No importa si eres pequeño o grande: lo que Dios quiere de nosotros es que nuestros comportamientos y nuestras acciones se correspondan con nuestros pensamientos y con lo que decimos que creemos. Pero muchas veces nos sucede como a San Pablo: “Realmente, mi proceder no lo comprendo; pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco… puesto que no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero. Y, si hago lo que no quiero, no soy yo quien lo obra, sino el pecado que habita en mí” (Rm 7,15.19).

No es fácil ser santo, no es fácil caminar por los caminos que Jesús nos enseña, igual que no es fácil subir a la cima de una montaña muy alta o sacar sobresaliente en un examen, pero ése es el único camino que lleva a la verdadera vida: ”¡Qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida!“ (Mt 7,14), nos dice Jesús.

Cuando vamos de excursión nos preparamos bien la mochila: agua abundante, comida con calorías, gorra para el sol y crema protectora, un mapa, un teléfono móvil, un bastón y un buen calzado. Durante este curso vamos a aprender a preparar bien nuestra mochila para el camino de la santidad con todas las virtudes: con la fe, la caridad, la gratitud, la obediencia, la paciencia, la humildad… Y tendremos que echar fuera a la duda, la envidia, la desobediencia, la pereza, la soberbia y otras. Las virtudes nos ayudan a vencer el pecado y nos llevan a la santidad. Pero no podemos poner en práctica las virtudes con nuestras propias fuerzas, necesitamos la ayuda del Espíritu Santo y de nuestro Señor Jesucristo, pues como él dijo: “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada” (Jn 15,5).

Comienza la carrera de este nuevo curso en busca de las virtudes: “corramos con constancia la carrera que se nos propone, fijos los ojos en Jesús” (Hb 12,1-2). ¿Estás dispuesto a emprender la marcha por el camino de la santidad? Ojala podamos decir: “He competido en la noble competición, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe. Y desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel Día me entregará el Señor” (2 Tm 4,7-8).

Los temas semanales constarán de dos partes: una reflexión adecuada al lenguaje de los niños, con referencias a la palabra de Dios, y una dinámica que ayude a los niños a comprender y a poner en práctica el tema. Estos temas, elaborados para niños de 8 a 10 años, son fácilmente adaptables a niños de otras edades.

Padres y educadores, deseamos que estos temas os sean útiles para acercar a los niños a Jesús, para que, como él, crezcan “en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres” (Lc 2,52). Ellos son un tesoro puesto en nuestras manos y la voluntad del Padre es que ninguno se pierda (cf. Mt 18,14). Que el Espíritu Santo nos enseñe y capacite para esta gran labor.

Fraternalmente en Cristo,

María Rosa Orcal
FUNDACIÓN PALABRA DE VIDA