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30. La obsesión por el cuerpo: una enfermedad

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Objetivos

Descubrir que la obsesión por el cuerpo puede convertirse en una enfermedad física y mental. Las enfermedades más frecuentes relacionadas con los trastornos de alimentación son la anorexia y la bulimia.

Reflexión

Mira los árboles y las flores del campo: ¿qué pasaría si no lloviese o nadie las regara? [...] Los árboles perderían el color verde y dejarían de salir las hojas y los frutos. Las flores perderían el olor y se secarían. La vida que hay en las flores y los árboles se perdería. Mira tus manos, tus brazos, tus pies, ¿qué pasaría si no comieses? [...] Que poco a poco perderías el color de la piel, la alegría de tus ojos, las ganas de jugar y de correr, y al final perderías la vida.

Hay chicos y chicas, normalmente entre 14 y 25 años, que dejan de comer. ¿Por qué? [...] Porque no están de acuerdo con su cuerpo y quieren tener un cuerpo más delgado, un cuerpo más atractivo, un cuerpo como el de algunas modelos de pasarela o un cuerpo como el de una actriz o actor de revista o televisión. Buscan, como hemos visto en el tema anterior, un cuerpo "diez", un cuerpo perfecto, y para conseguir este objetivo hacen lo que sea. Esta obsesión penetra en nuestra mente y en nuestro corazón y nos hace perder la razón. Esta obsesión es como un bichito que ataca a las plantas y se va comiendo las hojas, hasta que la planta muere. Porque "las preocupaciones del mundo y seducción de las riquezas ahogan la palabra, y queda sin fruto." (Mt 14,22) Todo comienza por perder peso, en algunas ocasiones se pierde hasta la mitad del peso normal. Luego la cara se vuelve pálida, se hunden los ojos, el rostro envejece, los pechos enflaquecen,... y lo que se consigue es lo contrario al objetivo. No se ha conseguido un cuerpo "atractivo" sino un cuerpo enfermo. La obsesión por el cuerpo se ha convertido en enfermedad, en un trastorno mental. Y esta enfermedad, en algunos casos, puede llevar a la muerte. Esta enfermedad se llama anorexia.

Las personas que sufren anorexia, se miran al espejo y sufren. Sufren al ver su cuerpo desfigurado, sufren porque no aceptan su cuerpo. Tienen un miedo intenso a ganar peso y se mantienen por debajo del peso mínimo. Se sienten culpables por comer y tienen cambios bruscos de carácter. Pueden sufrir insomnio, tristeza, tienen excesiva sensibilidad al frío, y en el caso de las chicas, pierden la menstruación. No se trata solamente de un problema del cuerpo sino de la mente.

Con relación también a la excesiva preocupación por el cuerpo, aparece la enfermedad contraria llamada bulimia. En lugar de dejar de comer, se come en forma de atracones o a escondidas. Y para compensar todos los alimentos comidos, se usan laxantes, diuréticos y hasta vómitos autoprovocados. Las personas con esta enfermedad también sufren tristeza y depresión. Tienen sentimientos de culpabilidad y odio hacia sí mismas.

Estos chicos y chicas que sufren anorexia o bulimia, están necesitadas del apoyo, de la paciencia, del amor de sus familias, amigos, profesores... y sobre todo necesitan descubrir el amor de Dios. Dios los ama y quiere ayudarles a salir de su obsesión, que se ha convertido en una enfermedad mental. "Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso" (Mt 11,28) dice el Señor.

Si conoces alguna persona con esta enfermedad, puedes ayudarla con tu amor y con tu oración por ella. Jesús puede cambiar su mente, sanar todo el dolor de este chico o chica y darle fuerzas para salir de su enfermedad. Porque "todo es posible para Dios" (Mc 10,27)

Para terminar, recordar la Palabra de Dios: "¿Cómo pagar a Yahvé todo el bien que me ha hecho?" (Sl 116, 12) Nuestro Dios y Señor nos ha dado un cuerpo y ¿cómo le pagamos por este bien? [...] Cuidándolo y aprovechándolo en toda obra buena. Así sea.