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27. Dios ama al homosexual, pero detesta su pecado

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Objetivos

Aprender que Dios ama a los homosexuales pero detesta su pecado. Dios está deseando su arrepentimiento. Nosotros también debemos respetar a los homosexuales, pero declarar que no estamos a favor de las prácticas homosexuales.

Reflexión

Seguro que nos surgen muchas preguntas acerca de la homosexualidad. Es normal, estamos confundidos y no sabemos si es buena o mala. Por eso acudimos a la Palabra de Dios que es verdadera y es luz, como dice el salmo 119,105 "Tu palabra es antorcha para mis pasos, luz para mi sendero." Y la Palabra de Dios es clara: los "...homosexuales, ni ladrones, ni avaros, ni borrachos, ni ultrajadores, ni explotadores heredarán el Reino de Dios." (1 Co 6, 10) Si los homosexuales no heredarán el Reino de Dios es porque su actuación no es conforme a la voluntad de Dios.

La homosexualidad es un mal uso del gran regalo de la sexualidad que Dios nos ha dado. Imagina que te regalan una bicicleta. Al principio la cuidas mucho. Luego subes montes y bajas sin ningún cuidado, no la limpias, ni le hinchas las ruedas, frenas sin control, ... ¿Qué ocurrirá? Que la bici se romperá muy pronto y tus padres se disgustarán y no te regalarán otra. También nuestro padre Dios se disgusta cuando no empleamos bien los dones que Él nos ha regalado, y no se puede usar mal el don de la sexualidad y de la fecundidad.

Tal vez te preguntes: "¿Hay que tratar mal a los homosexuales?" No. A Dios no le gusta el pecado, detesta el pecado, pero ama a todos los hombres, incluidos los pecadores. Recuerda que tú también eres pecador y Dios te ama. Jesús ama a los homosexuales y ha dado su vida en la cruz por ellos. Dios quiere que se arrepientan de su pecado, está deseando perdonarles, está deseando decirles que no van por el buen camino, que han elegido el mal camino. ¿Recuerdas cuando le presentaron a Jesús a una mujer adúltera? Jesús sabía que había pecado, sabía que había utilizado mal su sexualidad, pero Jesús también sabía que estaba muy arrepentida y ¿qué le dijo? [...] "Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.» " (Jn 8, 11) Eso le dice también a aquél que practica la homosexualidad: "Te perdono y en adelante no peques más".

Otra pregunta: "¿Cómo puede seguir un homosexual a Jesús si sólo le gustan las personas de su mismo sexo?" Las personas homosexuales, como los demás cristianos, están llamados a vivir la castidad, lo que significa no tener relaciones sexuales desordenadas de ningún tipo. Esto es difícil y supone un sufrimiento. Por eso debemos orar por los homosexuales, debemos ayudarles en su caminar hacia Jesús. Cualquier persona que viva sobre la tierra tiene problemas y dificultades personales, y en cada dificultad encuentra algo positivo, algo que le acerca más a Dios y a los demás. Y en la dificultad debemos confiar en Jesús que nos dice: "En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo" (Jn 16,33). Y en esta otra Palabra que dice: "Sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman" (Rm 8,28). Si un homosexual busca seguir a Dios, Dios le ayudará a luchar contra la tentación de tener relaciones con personas de su mismo sexo y buscará cómo llenar su corazón de amor verdadero. [Podemos dar testimonio de alguna dificultad que hemos vivido y la lección que hemos sacado de ella]

Otras preguntas que se oyen en nuestra sociedad: "¿Pueden casarse los homosexuales" o "¿pueden adoptar hijos los homosexuales?" Seguro que ahora ya sabes responderlas. No pueden según las leyes de Dios. Imaginad un niño que tiene dos padres y no tiene madre. O un niño que tiene dos madres y no tiene padre. Dios fundó la familia con padre y madre, porque ambos son necesarios, porque necesitamos el amor, la protección, la sabiduría y el consejo de ambos: de la madre y del padre.

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