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33. Las drogas están a nuestro alrededor

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Objetivos

Descubrir que las drogas están a nuestro alrededor y que debemos ser valientes e inteligentes para decir "no". Ellas no son el camino para la felicidad. Aprender qué es la droga, por qué se usa y cuales son sus efectos.

Reflexión

Existen muchas formas de atentar contra la vida. Una de ellas es la que hemos expuesto estos días: el aborto. Hay otras muchas como el asesinato, el suicidio, la eutanasia,... . Pero hoy vamos a hablar de otra forma de "muerte" que está a nuestro alrededor, tal vez en el patio de vuestro colegio, en la plaza en la que jugáis, en el club deportivo, en bares y discotecas o entre vuestros amigos. ¿De qué se trata? [...] De la droga. La droga mata la vida del alma, la vida del espíritu y en ocasiones también la vida física.

Me vais a decir que vosotros no tomáis drogas. Fenomenal, ahora pensáis así y ¿dentro de unos años? [...] ¿ y si vuestros amigos toman?[...] Dice la Palabra de Dios "el que crea estar en pie, mire no caiga".(1 Co 10,12) Esto significa que ahora no consumimos drogas y creemos que son malas, pero podemos ser tentados y tenemos que estar preparados y formados para mantenernos firmes y seguir diciendo "no". "Escuchad, hijos, mi enseñanza, el que la guarda no caerá en la trampa" (Si 23,7). No queremos caer en la trampa de la droga. La droga nos engaña diciendo: "no pasa nada, prueba sólo un porrito y verás como te gusta y qué bien te lo pasas". La droga está a nuestro alrededor y puede que pronto te la ofrezcan. ¿Estarás en condiciones de decir " no"? [...] Si caemos en la trampa de la droga, será muy difícil salir de ahí.

¿Qué es una droga? [...] Dice el diccionario: "Droga es un término general por el que se designa a cualquier sustancia con capacidad de alterar un proceso biológico o químico en un organismo vivo, con un propósito determinado, como por ejemplo combatir una enfermedad, aumentar la resistencia física, o modificar la respuesta inmunológica. El término droga suele utilizarse para referirse a las de uso ilegal, para las de uso médico es más común el término fármaco." Hay muchas clases de drogas (a parte de las de usos médicos); unas de uso frecuente por todos y sin grandes riesgos para la salud, como el café o el té, otras denominadas "blandas" como el tabaco y otras "duras" como el alcohol o la cocaína, que producen dependencias físicas y grandes efectos negativos en el cuerpo dependiendo de la cantidad que se consuma.

¿Por qué se usan las drogas? Existen muchas razones y muy variadas. Para aumentar la capacidad de trabajo, el rendimiento físico (deportistas),... Por curiosidad, por un espíritu de aventura, por ser original, para sentirnos bien, para reducir el estrés, por falta de autoestima, para ser menos tímidos y así ligar, para perder miedos, para brillar en la sociedad, para seguir en la misma corriente que mis amigos, para sentirnos personas adultas o para poder pertenecer a un grupo determinado. Ninguna de estas razones justifica que uses drogas ilegales. Es un engaño creer que por ejemplo el hachís (droga de la que están hechos los porros) va a aumentar la inteligencia, la creatividad, va a favorecer las relaciones personales y va a resolver nuestros problemas psíquicos. Es un engaño creer que por una vez no pasa nada, porque sí que pasa; lo que ocurre es que como te lo has pasado bien, quieres probar otra vez y otra y otra. Y entonces descubres que estás enganchado. Que no puedes pasar sin un poco de droga y luego ese poco se convierte en una dosis mayor y mayor.

El efecto de las drogas ilegales es tan grande, que la droga se convierte en una necesidad primaria, más importante que comer y que dormir. La droga manda y el drogadicto obedece. La droga se convierte en el motor de la vida del drogadicto. El drogadicto hace todo lo posible por conseguir la droga: mentir, robar, pelear,... todo tipo de pecados. Desparece todo interés por los amigos, la familia y el hogar, por los estudios o el trabajo, por el deporte... La drogadicción termina en la infelicidad, la locura, el hospital o la cárcel y tal vez la muerte.

El que consume droga no cumple el mandamiento de Dios de cuidar y respetar nuestro cuerpo. El que consume droga ha olvidado que su cuerpo es templo del Espíritu Santo (cf 1 Co 6,19). El que consume droga es esclavo de ella y Dios nos quiere libres "Para ser libres nos ha liberado Cristo" (Ga 5,1). El que consume droga necesita gran ayuda de todos. El que consume droga necesita del perdón y del amor de Dios para salir de ahí.

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