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Objetivos

Completamos la obra del Espíritu Santo en el cristiano, descubriendo sus frutos. ¿Damos frutos del Espíritu Santo o no? Examinemos nuestra vida.

Reflexión

[Les enseñamos el dibujo de un árbol con hojas verdes y sus frutos grandes y brillantes] ¿Cómo imagináis que son los frutos de este árbol? Están listos para comer, están riquísimos, y huelen muy bien. [Les enseñamos el dibujo de un árbol con frutos pequeños y secos] ¿Cómo imagináis que son los frutos de este árbol? Malos, sin sabor y sin olor. [Les enseñamos el dibujo de un árbol seco sin frutos] Este árbol ni siquiera tiene frutos. ¿Qué árbol os gusta más? [...] El que da buenos frutos.Nosotros tenemos que ser como árboles que dan buenos frutos, apetecibles a la vista, llenos de sabor y de olor. El árbol, para dar este fruto, necesita un buen suelo, donde crecen las raíces, sol y agua abundantes y ser podado. Nosotros para dar fruto necesitamos permanecer en Jesús (cf Jn 5,4), escuchar su Palabra, obedecerla y ser dóciles al Espíritu Santo. ¿Qué frutos tenemos que dar?[...] Nos los dice la Palabra de Dios: "En cambio el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, modestia, dominio de sí " (Gálatas 5,22-23). Jesús, nuestro maestro, tenía todos los frutos del Espíritu Santo; ¿y nosotros?.

  • Amor: Jesús nos da su amor y nosotros podemos dar, transmitir ese amor a los demás. El amor de Dios está en nuestros corazones. Con el fruto del amor podemos amar a Dios, a nuestra familia, a nuestros amigos, a los enfermos, a los necesitados, a los que no conocen a Dios,...
    ¿Alguien ha experimentado el fruto del amor? [...] Por ejemplo; el día del cumpleaños de tu hermano todos lo felicitaban y le daban regalos, a ti nadie te hacía caso. Entonces, en lugar de comportarte con envidia y celos, pensaste que era un día importante para tu hermano y jugaste con él.
  • Gozo o Alegría: Jesús era una persona gozosa. "Os he dicho estas cosas para que mi gozo esté en vosotros" (Jn 15,11). Cuanto tenemos a Jesús en nuestros corazones, tenemos gozo, alegría, regocijo. Podemos pasar por disgustos, problemas, estar tristes,... pero el gozo de Jesús vive en nosotros. Él es nuestra fortaleza "No estéis tristes: la alegría de Yahvé es vuestra fortaleza" (Nehemías 8,10).
    ¿Alguien ha experimentado el fruto del gozo? [...] Es muy fácil estar alegres cuando aprobamos un examen, ganamos un partido, nos vamos de excursión,... lo difícil es estar alegres cuando hay alguna dificultad.
  • Paz: Jesús desea compartir su paz con nosotros "Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde" (Jn 14,27). La paz es la armonía, el equilibrio, el orden que procede de unas relaciones correctas con Dios, con los demás y con nosotros mismos. La paz de Dios nos ayuda ante las presiones de la vida, la preocupación, el miedo, la culpa, la depresión,...
    ¿Alguien ha experimentado el fruto de la paz? [...] Por ejemplo: cuando te llevaron al hospital, porque te tenían que operar, no tuviste miedo. Sabías que Jesús estaba contigo dándote paz.
  • Paciencia: Ya no perdemos la calma como antes, no nos enfadamos a cada instante, sabemos esperar para que la voluntad de Dios se cumpla en cada situación.
    ¿Alguien ha experimentado el fruto de la paciencia? [...] Por ejemplo: cuando estamos jugando al fútbol y nunca nos pasan el balón. Cuando explicamos a alguien algo que no entiende una y otra vez.
  • Bondad: quiere decir ser "bueno". Ser bueno en lo que somos y lo que hacemos, en nuestras actitudes y acciones. Debemos apartarnos del mal y hacer el bien. "Sin devolver a nadie mal por mal; procurando el bien ante todos los hombres; ... No te dejes vencer por el mal antes bien, vence al mal con el bien" (Romanos 12,17 y 21)
    ¿Alguien ha experimentado el fruto de la bondad? [...] Por ejemplo: cuando he ayudado a mi madre en casa sin esperar nada a cambio.
  • Fidelidad: Jesús fue fiel a su Padre Dios. Si una persona es fiel, puedes confiar en ella, es responsable con sus compromisos y obligaciones. "¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor." (Mt 25,21).
    ¿Alguien ha experimentado el fruto de la fidelidad? [...] Por ejemplo: nunca llegas tarde a clase.
  • Mansedumbre: Manso; de conducta agradable, que sabe ser enseñado, que no se rebela cuando le corrigen.
    ¿Alguien ha experimentado el fruto de la mansedumbre? [...] Por ejemplo: cuando el profesor te corrige si estas equivocado o si el ejercicio estaba mal y no te enfadas.
  • Dominio de sí o autocontrol: control y disciplina de la vida propia, no dejarnos llevar de los sentimientos, de los gustos,...
    ¿Alguien ha experimentado el fruto del dominio de sí? [...] Por ejemplo: cuando estas jugando con el ordenador y es la hora de ir a dormir, entonces te levantas, apagas el ordenador y te vas a la cama sin inmutarte.
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