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Objetivos

Como discípulos de Jesús estamos llamados a la conversión continua, lo que implica lucha contra el pecado. El Espíritu Santo nos capacita para esta lucha. Estamos llamados al amor y al perdón a Dios y a los otros, también el Espíritu Santo nos capacita para amar y perdonar.

Reflexión

Continuamos descubriendo para qué nos capacita el Espíritu Santo.

- Me capacita para amar:

Jesús nos dio un mandamiento: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo." (Mt 22,37-38). ¿A quién dice Jesús que hay que amar? [...] a Dios y al prójimo. Es decir, hay que amar:

  • a Dios con todo tu corazón, tu alma y tu mente,
  • a los papás aunque a veces nos manden hacer cosas que no nos gustan, aunque ...
  • a los hermanos aunque a veces nos peguen o nos quiten el cd de música preferido o...
  • a todos los compañeros de clase, aunque haya alguno que saque mejores notas que yo y me fastidie,
  • al profesor que no me cae bien, que es un pesado,
  • a los vecinos,
  • .... a todos

Esto que pide Dios es difícil, pero nos envía su Espíritu Santo que nos capacita para amar. Está claro que encontramos en nosotros obstáculos para amar: el egoísmo, el odio, los celos, la crítica, la falta de perdón... Estos obstáculos son un veneno. ¿Qué le sucede a una persona cuanto se toma un veneno? [...] que puede morirse. Pues estos obstáculos pueden matar no sólo nuestro cuerpo, sino también nuestra alma y nuestro espíritu. ¿Queréis ese veneno? [...] No, entonces el remedio es el amor. El amor echa fuera el egoísmo, el odio, los celos,... y todo lo que se opone a él.
Nota: Los temas del amor al prójimo los vimos el curso pasado 2003-2004 (tema 18 y 19)

- Me capacita para perdonar.

Aquí va otro mandamiento de Jesús: "Pedro se acercó entonces y le dijo: ‘Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?’ Dícele Jesús: ‘No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete’" (Mt 18,21-22). Jesús quiere decir que hay que perdonar SIEMPRE, no una vez sí y otra vez no porque ya me he cansado o porque estoy enfadado. Hay que perdonar a todos, a los más amigos y a los menos. Hay que perdonar cualquier ofensa que nos hayan hecho aunque creamos que es el otro el que nos tiene que pedir perdón a nosotros. Hay que perdonar olvidando. El Espíritu de Dios viene en nuestra ayuda y nos capacita para perdonar de esta forma.
Nota: Ver tema 20 "Perdonad al otro" del curso pasado 2003-2004

- Me capacita para luchar contra el pecado

Nuestro pecado personal es todo aquello que hacemos, decimos o pensamos que a Jesús no le gusta, o todo lo que no hacemos y que deberíamos hacer. Todos pecamos, nadie puede decir que él no peca. El pecado nos hace daño a nosotros mismos, a los demás y a Dios. El pecado entristece mucho a Dios, a Jesús y al Espíritu Santo. El Espíritu Santo nos ayuda a no pecar, nos ayuda a hacer el bien en lugar del mal.
Nota: Ver tema 13 "Jesús perdóname por" del curso pasado 2003-2004

En vuestra oración personal diaria no olvidéis pedir al Espíritu Santo que os capacite para amar, para perdonar y para luchar contra el pecado.

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