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Objetivos

Finalizado el bloque de "Conocer a Dios", comenzamos un nuevo bloque para conocer al Espíritu Santo, tercera persona de la Santísima Trinidad. El Espíritu de Dios está en nuestros corazones. El Espíritu es como el viento que empuja, como el agua que da vida, como el fuego que transforma, y muchas cosas más.

Reflexión

El año pasado conocimos a Jesús, el hijo de Dios. Este curso hemos conocido a Dios. Un Dios que nunca acaba de conocerse, que es infinito en todo. Su poder, su sabiduría, su santidad, su amor y su perdón seguro que nos han sorprendido. Hoy vamos a conocer a la tercera persona divina. Se dicen divinas porque son superiores a los hombres en todo. ¿Quién sabe el nombre de esa tercera persona? .[...] Es el ESPIRITU SANTO. ¿Cómo se llama al conjunto de un hombre y una mujer casados? [...] Matrimonio. ¿Cómo se llama al conjunto de unos padres con sus hijos? [...] Familia. Y ¿cómo se llama al conjunto de Dios Padre, Jesucristo Hijo y el Espíritu Santo? [..] Trinidad. La Trinidad es un gran misterio; tres personas, que las tres son Dios, que son inseparables pero diferentes.

Dios es el Padre que envía al Hijo Jesús a la tierra para salvarnos.

Jesucristo es la imagen visible de Dios (que es invisible para los hombres).

Y el Espíritu Santo es el que continúa la obra de salvación de Jesús ahora
- es el que nos atrae a Dios y a Jesús,
- es el que ha inspirado a los discípulos de Jesús para escribir los evangelios
- es el que nos ayuda a caminar como cristianos
- es .... mucho más que iremos descubriendo poco a poco.

¿Está en nosotros el Espíritu Santo? [...] Sí, "Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama ¡Abbá, Padre!" (Ga 4, 6). Después que Jesús murió, resucitó y subió al Cielo, no nos dejó solos. Dejó al Espíritu Santo para cuidarnos y guiarnos. El Espíritu Santo se quedó con nosotros para siempre. "Y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre" (Jn 14, 16). La palabra "Paráclito" se emplea para referirse al Espíritu Santo.

El nombre de Espíritu ¿qué significa? [...] El término "Espíritu" en hebreo es "Ruah", que significa soplo, aire, viento. El Espíritu es el Soplo de Dios. Jesús utiliza la imagen del viento para describir el Espíritu. "El viento sopla donde quiere y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu" (Jn 3, 8). ¿Cómo hace el viento? [...] ¿Se puede ver? [...] no, ¿se puede oír? [...] sí, ¿sabes a dónde va? [...] no, a muchas partes, lejos, cerca... Así es el Espíritu que se puede oír en nuestro interior y que nos empuja con fuerza (como el viento que se lleva volando las hojas de los árboles,...) por el mejor camino para acercarnos a Dios.

El Espíritu se representa como agua. El agua quita la sed, el agua da vida a las plantas (que si no las riegas se mueren), todos necesitamos beber agua todos los días ¿verdad?. "Todos hemos bebido de un solo Espíritu" (1 Cor 12,13) El Espíritu es, pues, el agua que da vida.

También el Espíritu es el fuego que transforma lo que toca ¿Habéis visto una hoguera alguna vez? [..] Las llamas de la hoguera dan calor y dan luz, pero si no se echa leña las llamas se apagan. El Espíritu es una llama de amor en nuestra vida que nunca se acaba, es un fuego que nos va transformando y haciéndonos mejores discípulos de Jesús. "Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo" (Hch 2, 3-4). Aquí el Espíritu Santo está representado por el fuego.

Al Espíritu se le compara también con una paloma. "Una vez bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y venía sobre él." (Mt 3, 16).

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