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32. Aprovechad bien el tiempo presente

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Objetivos

Descubrir si estamos aprovechando o no el tiempo presente. Si lo aprovechamos, multiplicamos los talentos que Dios nos ha dado y él nos recompensará.

Reflexión

Como vimos en el tema pasado, el tiempo es un talento que nos ha confiado Dios. Vamos a leer una historia que contó Jesús a sus discípulos, se titula "la parábola de los talentos". La encontramos en el evangelio de San Mateo 25, 14-30. Necesito un narrador, tres siervos y un señor. (Repartimos el diálogo que está en la dinámica).

En la primera parte, un señor, dueño de una hacienda, reparte talentos a sus siervos. Ese señor es Dios y nosotros los siervos del señor. Dios nos reparte muchos talentos, pero en este tema nos fijamos en el talento del tiempo. En la segunda parte, nos cuenta cómo el siervo que había recibido cinco talentos se pone a trabajar y gana otros cinco, el que tenía dos gana otros dos y el que tenía un talento, no hace nada y esconde su talento.

Nosotros ¿qué tal utilizamos el tiempo? [...] ¿Lo hacemos producir como el siervo que multiplicó los talentos que el señor le había dado o lo escondemos y no hacemos nada con él? [...]

¿Qué podemos hacer con el tiempo?

  • Pensar que es nuestro y usarlo egoístamente sólo para nosotros, haciendo lo que a nosotros nos apetece, sin pensar en lo que es conveniente, en lo que agrada a Jesús y sin pensar en los demás. La Palabra de Dios nos recuerda: "Que cada cual ponga al servicio de los demás la gracia que ha recibido, como buenos administradores de las diversas gracias de Dios" (1 P 4,10). Es decir: "que cada cual ponga al servicio de los demás el tiempo que ha recibido, como buenos administradores del tiempo". Por tanto, el tiempo no es sólo para nosotros solos, sino también para los demás. ¿Cómo podemos emplear ese tiempo para los demás? [...] Ayudando en las labores de casa, en los deberes de nuestros hermanos o amigos, visitando a enfermos,...
  • Malgastarlo, tumbándonos, durmiendo mucho, haciendo el vago,... Dice la Palabra de Dios: "Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma" (2 Ts 3,10) ¿Queréis comer? [...] Sí, entonces que cada uno realice su trabajo: estudiar y aprovechar todo lo que se nos enseña en la escuela.
  • Aprovecharlo en cada momento presente, en el colegio, en el deporte, en casa, cuando estudiamos, cuando hablamos con los amigos, ... Dice la Palabra de Dios "Mirad atentamente como vivís; que no sea como imprudentes sino como prudentes; aprovechando bien el tiempo presente" (Efesios 5, 15-16)

Para aprovechar el tiempo, nos puede ser útil, hacer una lista de las tareas que tenemos cada día. Poner esas tareas por orden de más a menos importancia y... ¡manos a la obra!; comenzar por la primera, y con orden y disciplina conseguimos aprovechar bien el tiempo, como el siervo que multiplica los talentos. La lista de tareas tiene que ser real, no queráis hacer más de lo que podéis, y no os engañéis haciendo una lista muy pequeñita con menos de lo que podéis.

Un consejo: no olvidéis poner en la lista la tarea más importante, que es dedicar un ratito de oración con Jesús. Luego seguro que Él nos ayuda para el resto de las tareas. El tiempo es suyo, no pasa nada porque le demos un poco de ese tiempo que Él nos regala. Porque además nos regala las energías y la salud para emplearlo.

Otro consejo: No dejéis las cosas para última hora, diciendo "luego lo hago, que tengo tiempo". En Eclesiástico 51, 30 nos dice "Realizad vuestras obras antes del momento final y Él os dará a su tiempo vuestra recompensa". Y hay un refrán que dice: "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". El tiempo pasa y ya no vuelve. Ayer ya ha pasado y eso no se puede cambiar. Es mejor aprovechar el presente que arrepentirse por no haberlo aprovechado.

Cuando llegue la noche, podemos pensar si hemos aprovechado las 24 horas del día que Dios nos ha regalado o no. La parábola nos cuenta que un día regresa el señor de la hacienda y pide cuentas a los siervos, quiere saber qué han hecho con los talentos. Al que los ha aprovechado le recompensa: "Bien, siervo bueno y fiel! ; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor." Y al que no los ha aprovechado, le quita los talentos y no lo quiere. Ojalá Dios nos diga: "siervo bueno y fiel" porque hemos sabido aprovechar el tiempo.

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