Objetivos
Darnos cuenta de la importancia de la utilización de nuestras palabras y de las repercusiones que éstas tienen sobre nosotros mismos, sobre los demás y en nuestra relación con Dios. La verdad nos hace libres, mientras que la mentira nos ata, y nos separa de los demás y de Dios.
Reflexión
En el tema pasado hablamos de cómo la palabra era un medio de comunicación con la que podíamos ayudar, aconsejar... a los demás; pero también ofenderles con nuestros tacos, malas contestaciones, etc. Pero aún hay más: es posible que lo que digamos sea verdad o mentira. ¿Qué creéis que será lo correcto? [...] Sí, decir la verdad.
Jesús es la Verdad, su Palabra es Verdad. "Le dice Jesús: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida " (Lc 14,6). Y Dios Padre también es Verdad (Rm 3,4). Y nosotros, hijos de Dios Padre, también tenemos que vivir en verdad. Todos los cristianos, dondequiera que vivamos, estamos obligados a dejar claro con nuestras vidas y con lo que decimos que Jesús es nuestro Señor. Y si vamos mintiendo por ahí, desde luego dejamos muy mal a Jesús. Además, Jesús detesta la mentira y a los mentirosos."El Señor aborrece los labios mentirosos y mira con agrado a los que actúan con verdad". (Pr 12,22)
¿Qué es mentir? [...] Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa. Es hablar u obrar contra la verdad para llevar a error al que tiene el derecho de conocer esa verdad.
¿Has mentido alguna vez? [...] ¿A quién?[...] ¿Por qué?[...] ¿Qué tal te sienta a tí que te mientan? [...] Veamos por qué mentimos:
- Para aparentar ser más, para presumir ante los demás de las propias cualidades, como si fuesen nuestras. Olvidamos que todo lo hemos recibido de Dios, nada nos pertenece. Por ejemplo:
- Dice la profesora: "Juan, este es un buen trabajo sobre el medio ambiente. Te habrán ayudado en casa, ¿no?"
- Contesta Juan: "No, no, lo he hecho yo solito." (Pero Juan ha recibido la ayuda de sus padres) - Para ocultar la verdad. Por ejemplo:
- Mamá dice a Pedro: "Dejé una tableta de chocolate en la nevera y ya no está. ¿No te la habrás comido tú?"
- "Yo no ", contesta Pedro. - Para difamar o dar falso testimonio de otro. Por ejemplo:
- Dice Marta: "Pilar está siempre insultando a escondidas a los nuevos compañeros de clase y ni les saluda."
(Marta dice esto porque no le cae bien Pilar y quiere ponerle mala fama) - Para complacer a los demás. Por ejemplo:
- Dice Laura a su amigo Esteban: "Desde que fumas, eres más divertido e interesante, y hasta más guapo. Ahora me caes fenomenal. ¿No me podrías dar un cigarrillo?"
(Laura complace a su amigo, alienta su vicio y miente para conseguir algo a cambio) - ...
Podemos pensar que hay razones para mentir, pero no hay ninguna válida. La Palabra de Dios nos dice "no dirás falso testimonio contra tu prójimo" (Ex 20,16) y "no os mintáis unos a otros" (Col 3, 9).
Mentir, es como un humo contaminante que aquello que toca lo estropea. Entre todos vamos a sacar las consecuencias de decir la verdad y la mentira.
- De la Verdad
- Confían en nosotros
- Es posible la amistad
- Damos la cara y no la escondemos
- Somos testimonio de Jesús que es la verdad - De la mentira
- No confían en nosotros
- Perjudica a los demás
- Es un vicio y podemos ¡¡¡acostumbrarnos a mentir !!!
- Nos sentimos mal
- Nos aleja de Jesús porque le estamos defraudando y desobedeciendo
Si hemos mentido tenemos que reparar el daño que hemos hecho a los demás y a Jesús. Pedir perdón al prójimo y a Jesús y rectificar con la verdad.
| Adjunto | Tamaño |
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