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17. Amaré al prójimo como a mí mismo (I)

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Objetivos

 Hemos visto ya muchas cosas sobre Jesús. Ahora vamos a poner en práctica todo lo que Él nos enseñó. Comenzaremos por descubrir cómo debemos amarnos a nosotros mismos y a los demás. Ésta es una tarea difícil que hay que poner en práctica día a día.

Reflexión

[Colocamos encima de la mesa unas monedas o billetes de diferente valor económico (pueden ser reales o dibujados), por ejemplo de 1 euro, 2 euros, 5 euros, 10 euros, 20 euros, 50 euros y 100 euros]. Ya sabemos que cada uno de nosotros no somos monedas sino personas. Que cada uno se mire a sí mismo y vea : ¿Cuánto valgo yo? [...] Una vez pensado, ha de escoger una o varias monedas o billetes y tiene que explicar al resto del grupo el motivo. Por ejemplo: "Yo he cogido el billete de 50 euros, porque ni soy mucho ni poco, algo intermedio". Todos valemos mucho, ¿por qué? [...] No es porque mi padre sea famoso, o porque saque las mejores notas del colegio, ni porque tenga mucho dinero o una casa muy grande, o juegue muy bien al fútbol o... Somos valiosos porque Dios nos ha creado y lo ha hecho con mucho amor: "Porque tú has formado mis riñones me has tejido en el vientre de mi madre; te doy gracias por tantas maravillas: prodigio soy, prodigios tus obras. Mi aliento conocías cabalmente, mis huesos no se te ocultaban, cuando era formado en lo secreto, tejido en las honduras de la tierra. Mi embrión veían tus ojos; en tu libro están inscritos los días que me has fijado, sin que aún exista el primero" (Salmo 139,13-16). Fijaos dice "prodigio soy", es decir, soy una persona valiosa a los ojos de Dios Padre y de su hijo Jesús. Somos únicos, especiales para Jesús. También dice en Sabiduría 11,24 "Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que hiciste; pues, si algo odiases, no lo habrías creado." Además de ser criaturas de Dios e Hijos de Dios, somos también salvados por Jesucristo y eso nos hace importantes. Jesús quiere que nos queramos a nosotros mismos, tal y como somos, con nuestras virtudes y nuestros defectos, con lo bueno que tenemos y lo malo. Veamos. [Repartimos a cada chico un espejo] Tenéis que miraros al espejo durante 5 minutos y escribir en un papel 3 características positivas y 3 negativas que "veis" en vosotros mismos (no en el vecino). Después las pondremos en común. (Nota: como ayuda , ver lista de virtudes y defectos en la dinámica) Hemos descubierto que no somos perfectos, eso Jesús ya lo sabe. Sabe que somos perezosos para levantarnos por la mañana de la cama, sabe que somos egoístas y todo lo queremos para nosotros y nos cuesta mucho compartir.... Sabe que fallamos, pero eso no significa que seamos unos fracasados. Lo que hay que hacer es pedir perdón (si es necesario) y esforzarnos por cambiar, pedir ayuda a nuestros padres y formadores y también a Jesús y Él nos ayudará a ser mejores día a día. ¡Cuidado!, no podemos pensar tampoco que somos mejores que los demás, porque seamos estudiosos y responsables o alegres y divertidos. Jesús nos dice: "No os estiméis en más de lo que conviene" (Rm 12,3-8). Creerse mejor que los demás, crerse superior,... es ser un ... ¿Quién lo sabe? [...] ‘un orgulloso’, y eso a Jesús no le gusta nada: "Odioso es al Señor y a los hombres el orgullo" (Si 10,7). En el próximo tema veremos que Jesús nos dice "amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mt 19,19). Hoy hemos visto que nos tenemos que amar a nosotros mismos con paciencia, con ilusión, con alegría; en el próximo tema descubriremos si estamos amando a los demás así o no.

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