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Objetivos

 Darnos cuenta de que todos hacemos cosas contrarias a lo que Jesús quiere o no hacemos lo que él quiere. A eso se le llama "pecado" y a nosotros "pecadores". El primer paso es reconocer nuestro pecado personal que ofende a Jesús. Después, pedir perdón a Jesús y a los demás (si les hemos hecho daño con nuestro pecado). Él nos perdona.

Reflexión

¿Habéis oído hablar alguna vez del PECADO? [...] Y ¿qué es eso? Nuestro pecado personal es todo aquello que hacemos, decimos o pensamos que a Jesús no le gusta, o todo lo que no hacemos y que deberíamos hacer. ¿Hemos pecado alguna vez? [...] Dice la Palabra de Dios en 1 Reyes 8,46 "No hay hombre que no peque" y en 1 Juan 1,8 "Si decimos: ‘ no tenemos pecado’, nos engañamos y la verdad no está en nosotros". Es decir que todos pecamos, los niños, los jóvenes, los mayores. Los ricos y los pobres, los hombres del pasado y los del futuro. Todos. Cuando pecáis ¿cómo os sentís? [...] ¿bien o mal? [...] Al ofender a Jesús nos sentimos mal, tristes, nos resta fuerzas para trabajar,... Además también hacemos daño a los demás. El pecado es como una manzana podrida en un árbol que sabe mal, que huele mal y que es mejor arrancarla. Ahora cada uno que piense cuáles son sus pecados y los escriba en un trozo de cartulina con forma de manzana (ver dinámica). ¿Os ayudamos un poco para ver cuáles son nuestros pecados? ¿Me da vergüenza que los demás sepan o noten que soy amigo de Jesús? ¿Digo tacos o cosas que ofendan a Jesús? ¿Me porto con los demás como me gustaría que se portasen conmigo? ¿Soy un buen compañero? ¿Me burlo de los otros? ¿Me aprovecho de los demás? ¿Les quito sus cosas? ¿Obedezco a mis padres y mayores? ¿Los respeto? ¿Contribuyo a que en casa estemos contentos y no riñamos? ¿Soy perezoso? (estudiar, ayudar en casa, a los demás...) ¿Digo siempre la verdad? ¿Me siento enemigo de alguien? ¿Quiero vengarme de alguien? ¿He hecho cosas, he hablado, he leído o he visto algo en contra de una sexualidad sana? ... Jesús sabe que somos pecadores, y porque nos ama mucho nos quiere PERDONAR. ¿Queréis que nos perdone? [...] ¿Tiene alguna ventaja? [...] Sí, la manzana podrida será ahora una manzana grande, jugosa, sabrosa, brillante. El perdón nos devuelve la buena relación con Jesús, la alegría, las fuerzas y la voluntad para querer ser de nuevo discípulos de Jesús, para obrar el bien y no el mal. Vamos pues a pedirle perdón de corazón a Jesús y a poner en marcha todo lo que esté de nuestra parte para no volver a pecar. Podemos decir "Jesús, perdóname por pegar a mi hermano", "Jesús, perdóname por... ". Jesús nos pone un ejemplo de cómo es su perdón en la parábola de hijos pródigo en Juan 15,11-24. Es una historia muy sencilla de un hijo que se escapó de casa con su herencia y la gastó toda, se arrepintió y volvió de nuevo. "Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: 'Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo'. Pero el padre dijo a sus siervos: 'Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado'". El padre le perdona, es decir Jesús nos perdona, si vamos a él. En otros pasajes del evangelio, Jesús perdona a aquellos que arrepentidos se acercan buscando su perdón como es el caso de un paralítico. Jesús le dice: "¡Ánimo!, hijo, tus pecados te son perdonados" (Mt 9,2). Jesús está dispuesto a perdonarnos hoy y siempre. Volveremos en Enero, si Dios quiere. FELIZ NAVIDAD A TODOS

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