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Objetivos

Descubrir que el amor de Jesús es diferente al amor de los hombre. El nos ama porque sí, porque es bueno, no porque nosotros lo merezcamos.

Reflexión

Todos vamos buscando que nos quieran, que nos amen. Y, ¿qué es el amor? [...] Dice el diccionario que es un vivo afecto o inclinación hacia una persona o cosa. ¿Qué palabras se os ocurren relacionadas con la palabra amor? [...] Afecto, amistad, cariño, querer, corazón, sentimiento, pasión, simpatía,... ¿Te gusta que te quieran? [...] Sí, a todos nos gusta. Y, ¿qué personas conoces a tu alrededor que te quieran? [...] Por ejemplo: Mi papá que trabaja para que yo pueda ir al cole. Mi mamá que llama al médico y me cuida cuando estoy enfermo. Mi profesor de matemáticas que tiene paciencia conmigo cuando me vuelve a explicar el problema que no he entendido. Mi hermano mayor que me deja sus juguetes. ... Nos hemos olvidado de alguien que nos quiere más que nadie: Jesús. Él "habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo , los amó hasta el extremo" (Jn 13,1), dando su vida. Nosotros somos los suyos que viven en el mundo. También nos dice Jesús: "que os améis los unos a los otros, como YO OS HE AMADO" (Jn 15,9). Los profesores a veces pierden la paciencia, mi hermano a veces me grita y se enfada conmigo, papá y mamá no estarán para siempre conmigo, mis amigos en ocasiones espera algo a cambio cuando me demuestran simpatía. Pero el amor de Jesús es diferente a todos ellos. ¿Cómo es? Es siempre paciente. Es infinito, no tiene límite, no tiene fin. Imagínate que estás mirando el mar, ¿ves el final? No, pero tiene un final aunque esté muy lejos. ¿Podrías contar los granitos de arena que hay en la playa? ¡Imposible, son muchos! Parece que son infinitos. Más infinito es el amor que Jesús tiene por ti. Es gratis, no espera un favor a cambio. Por ejemplo, un compañero de clase te hace un regalo muy bonito para tú cumpleaños y se muestra muy simpático contigo. Te parece un poco extraño , pero no le das importancia. Al día siguiente se sienta a tu lado en clase y te pide los ejercicios de matemáticas, de lenguaje y de inglés, porque él no los había hecho. El amor de Jesús no es para conseguir favores. Es eterno, es para siempre. Jesús te quiere desde antes de que nacieras y te seguirá queriendo toda la vida y más. Es compasivo. Es el amor que se siente por los que sufren, o se sienten solos o desgraciados... Seguro que alguna vez nos hemos sentido así, pues Jesús tiene compasión de nosotros. Es universal. Jesús quiere a todos, no le importa si son amigos o no, si son blancos o no, si son pobres o ricos, si son muy inteligentes o no. Jesús te ama porque sí. No porque seas bueno o ayudes a tus compañeros de cole, o estudies mucho, o te portes bien con tus hermanos, o ... Te ama porque él es bueno, y te sigue amando aunque te portes mal (pero no le gusta que seas así). Jesús te ama a ti´, Pablo; y a ti, Juan, y a ti, Marta, y a mí, Mª Rosa. Jesús te quiere tal como eres, con tus virtudes y tus defectos. Jesús espera que tú también le quieras.

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