Un método de evangelización sencillo, práctico y eficaz que, partiendo de los problemas y preguntas fundamentales del hombre, lleva de la mano a encontrar y aceptar las respuestas necesarias y suficientes.
Ed Luis Vives,147 p.
Autor: Maximiliano Calvo.
Primera Edición 1995. Cuarta Edición 1998.
El ser humano tiende a escapar, a ir siempre hacia fuera: el movimiento es hacia alguna parte; las actividades, sobre cosas concretas; la palabra, hacia otras personas; la relación, con los familiares y los amigos, con los vecinos o los compañeros de trabajo, etc.; los sentidos, hacia todo lo que nos ....... Dicen que la mucha velocidad es un placer; ¿será que responde de algún modo a ese intento de evasión de nosotros mismos o de los grandes interrogantes que nos rodean? El caso es que rara vez nos detenemos para ir hacia dentro, hacia lo más profundo de nuestro ser, para conocernos a nosotros mismos, juzgarnos a nosotros mismos o dialogar con nosotros mismos sobre nuestros problemas, nuestros deseos o interrogantes más profundos, para buscar nuestras raíces personales o plantearnos nuestro destino. Y surge una pregunta:
¿HACIA DÓNDE CAMINA EL HOMBRE
Y CUÁL ES SU DESTINO?
2. La pregunta sobre la existencia
La primera realidad que tendría que afrontar el hombre es la de su existencia. Se da cuenta de que vive y de que está rodeado de otros seres semejantes a él, con inquietudes muy parecidas en lo circunstancial y las mismas en lo esencial. Experimenta que su vida es un nacer, crecer y morir y que no hay otra solución posible para nadie, ni ricos ni pobres, ni sabios ni ignorantes. Esta realidad le cuestiona sobre su origen, el sentido de su paso por la vida y su destino. Pero no tiende a profundizar; prefiere vivir al día, pensar poco, huir de los problemas y esperar a] mañana para hacer mañana lo mismo. Hay pendiente una respuesta definitiva sobre la vida y la muerte. Y nos preguntamos de nuevo:
¿CUÁL ES NUESTRO FINAL: LA MUERTE
O LA VIDA?
3. La necesidad del amor
Cuando el hombre reflexiona sobre sí mismo, descubre pronto que experimenta unas necesidades básicas como comer, beber, descansar, comunicarse, etc. Pero una de estas necesidades fundamentales en su vida de cada día está relacionada con el amor. Desde cierto punto de vista, la vida del ser humano sobre la tierra es una batalla entre el amor y el egoísmo: un esfuerzo por ser amados lo más posible a cambio de amar lo menos posible. Esta realidad se ve sobre todo en la espontaneidad del niño, que siempre está dispuesto a pedir todo a cambio de no dar nada. El adulto sabe que, para cambiar esta actitud, tiene que hacer un esfuerzo no le cuesta recibir amor, pero le cuesta amar, sobre todo a ciertas personas, como las que no le aman o le rechazan. El ser humano está hecho para el amor total, para ser amado y amar con un amor pleno. Cuando no experimenta esto -y nunca lo experimenta en plenitud- se encuentra mal, como el sediento que tiene sed y no puede satisfacerla o el hambriento que no puede saciar su apetito. Cómo alcanzar la plenitud del amor es otra pregunta existencial pendiente para el hombre de todos los tiempos, sobre todo para el de hoy, porque nunca el hombre ha estado tan solo en medio de tantos semejantes. Y se pregunta:
¿SE PUEDE LLEGAR A VIVIR
LA PLENITUD DEL AMOR?
4. Hambre y sed de felicidad
Detrás de estas realidades y preguntas todavía hay otra fundamental: ¿Qué es y dónde está la felicidad? Lo que buscamos en definitiva es la felicidad, entendida como experiencia de bienestar, gozo y paz permanentes por una parte, y carencia de todo mal por otra.
Es un contraste lo que experimentamos: por una parte la deseamos y la buscamos sin cesar; todo ser humano va buscando salud, gozo, paz o placer mientras huye de cualquier clase de mal. A su modo, de muchos modos, pero lo hace. Unos la buscan en el sexo, otros en la droga; unas veces en el alcohol, otras en la música; con frecuencia en el dinero, y las más de las veces en una mezcla de todas estas cosas. Pero ¿son los placeres la respuesta definitiva a la búsqueda de felicidad? La experiencia demuestra que se van lo mismo que llegan.
Aunque no seamos conscientes de que buscamos la felicidad absoluta, la verdad es que la estamos buscando. No es casualidad que esto sea así. Lo hacemos porque, lo mismo que el amor, también la felicidad es una necesidad profunda y esencial del corazón humano. Tal vez no lo entendamos, pero nuestro constructor personal nos hizo con esa necesidad fundamental; nos ideó para ser felices, total y eternamente felices. Por eso, el hombre no cesa de correr tras la felicidad, aunque lo haga por caminos falsos; y no cesa de buscarla, porque no acaba de encontrarla. Y nos preguntamos:
¿SERÁ LA FELICIDAD UN SUEÑO IMPOSIBLE
O UNA META REAL?
5. La lucha inevitable contra el mal
Otro problema que trae de cabeza al hombre: la existencia del mal y del sufrimiento.
Hay males sociales como las guerras, la pobreza, los conflictos raciales y políticos, el enfrentamiento entre las generaciones, injusticia social, alcoholismo, divorcios, droga, crímenes, aborto, pornografía, robos, violencia, la desintegración de la familia, etc.
Hay muchos y graves problemas personales, como soledad, aislamiento, depresión, ansiedad, inseguridad emocional, complejos, paro, vacio interior, falta de motivación, carencia de razones para vivir, desesperación, angustia, amargura y todo tipo de desequilibrios psicológicos.
Unos, los físicos, tienen que ver con el cuerpo; otros, los psíquicos, tienen que ver con las emociones, los sentimientos o los recuerdos; y aún hay otros, los espirituales, que tienen que ver con la carencia de vida espiritual, algo casi imperceptible, pero muy real y más importante.
La humanidad gasta cada año miles de millones de dólares ofreciendo planes, haciendo experimentos, desarrollando proyectos científicos y sociales, dedicando mucha gente a todo tipo de problemas. Los filósofos, los pensadores, los políticos, los psiquíatras, los psicólogos, los sociólogos, los historiadores, los técnicos, los médicos y otros muchos están buscando y ofreciendo soluciones siempre, pero ninguna es definitiva, porque la experiencia nos muestra que el mundo es cada día menos feliz. Y surge otra pregunta:
¿ES QUE NO HAY FORMA DE HUIR DEL MAL
Y DEL SUFRIMIENTO?
6. ¿Dónde están las respuestas?
A la vista de estas situaciones deberíamos preguntarnos: ¿Es que estamos condenados a arrastrarnos por la vida como podamos, en medio de la ignorancia de nuestro destino, porque no hay respuesta a todas estas preguntas o será que no las buscamos? ¿O será finalmente que las buscamos donde no están y no acertamos a buscarlas donde realmente las tenemos?
1] EXISTEN LAS RESPUESTAS para las preguntas que nos hemos hecho. Estamos en condiciones de afirmarlo. Pero podemos tomar varias actitudes ante ellas:
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Los temas sobre los que vamos a reflexionar son una invitación a hacer juntos este recorrido, con la seguridad de que el resultado va a ser más satisfactorio de lo que seguramente imaginamos. Para comprobarlo es necesario seguir hasta el final el camino de búsqueda que emprendemos hoy.
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TEXTOS DE LA PALABRA DE DIOS
a) Qo 1,1-17; b) Pr 16,25; c) Pr 4,23; d) Jn 6,63.
PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO
1. ¿Cómo podemos descubrir el verdadero significado de la VIDA, el AMOR, la FELICIDAD, etc.?
2. ¿De qué modo estamos experimentando en nuestras propias vidas éstas realidades de VIDA, AMOR, FELICIDAD?
3. El cristiano debe buscar las respuestas y vivir de acuerdo con ellas. ¿Cómo podemos traba¡ar ¡untos y ayudarnos para encontrarías y disfrutarías?
RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS
1. En la palabra de Dios, que nos pone en línea con la mente de Dios, es decir, con lo que él opina sobre estos temas.
2. Respuesta personal.
3. Con esfuerzo personal, pero sobre todo comunitario. Solos podemos hacer poco, y en los tiempos actuales casi nada. Sin embargo, podremos lograrlo ¡untos, guiados por la palabra de Dios (incluido el magisterio de la Iglesia que parte de la palabra de Dios) y guiados y fortalecidos por el Espíritu Santo.
ÍNDICE
Introducción
1. La vida como experiencia y búsqueda
2. Grandeza y pequeñez del hombre
3. La puerta para el mundo sobrenatural: la fe
4. Dios al encuentro del hombre: la Biblia
5.Jesucristo, la respuesta
6. Al encuentro del tesoro: ser discípulo
7. La acogida a la Palabra de Dios
8. Dios es amor
9. Jesús Salvador
10. Jesús es el Señor
11. La conversion
12. El Espíritu Santo
13. La comunidad cristiana
14. Jesús nos libera de todo mal
15. La efusión del Espíritu
16. El crecimiento cristiano
17. La relación con Dios
18. La relación con los hermanos
19. El trato con el mundo
20. El trato con la carne
Siglas de los libros de la Biblia
ir a su encuentro por el camino correcto. permanecer en la ignorancia y vivir rutinariamente la vida, ir tras la búsqueda y el conocimiento de las respuestas por camino equivocado.
1. LA VIDA COMO EXPERIENCIA Y BÚSQUEDA
1. Hacia fuera y hacia dentro